El programa estatal de alimentación escolar Wasi Mikuna, que fue lanzado con la promesa de mejorar la calidad de los alimentos entregados a los estudiantes peruanos, enfrenta su peor crisis tras una serie de casos de intoxicación masiva en diversas regiones del país.
La reciente intoxicación de más de 100 escolares en Piura ha sido el detonante para que el gobierno tome medidas drásticas. Después de varios casos que involucraron a cientos de menores, las autoridades decidieron. cancelar el programa y extinguir su modelo.
Ayer, la ministra de Desarrollo e Inclusión Social (Midis), Leslie Urteaga, en una rueda de prensa, confirmó la cancelación del programa y la declaración de emergencia del servicio de alimentación escolar.
La ministra explicó que la decisión se tomó como resultado de los “reiterados casos de intoxicación” que han afectado a los niños en varias partes del país, incluyendo Bagua en Amazonas y Coishco en Áncash.
“Estamos tomando todas las medidas necesarias para proteger la salud de los niños. El modelo actual de Wasi Mikuna ya no puede continuar”, indicó Urteaga.
La ministra también mencionó que, como parte de las acciones inmediatas, se ha suspendido la distribución de alimentos en las instituciones educativas afectadas.
La empresa proveedora, pesquera Karsol, sostiene que cumple con todos los estándares de calidad y apunta a posibles fallas en el almacenamiento como la causa del problema.
Las autoridades aseguraron que el nuevo modelo de alimentación escolar estará basado en un sistema de control más estricto.
La primera vicepresidenta del Congreso, Patricia Juárez, recordó que el programa fue presentado como una solución a los problemas del anterior sistema de alimentación escolar, “Qali Warma”, pero hasta el momento no ha cumplido con las expectativas.Por su parte, la congresista Katy Ugarte se refirió a la situación como un “fracaso total”.
Mientras tanto, los padres exigen una reparación integral para los niños intoxicados.