Hola, soy Magaly Moro y leo todos los días tu caso del corazón para darte un consejo. Siempre protejo la identidad de las personas que me escriben porque esta historia podría ser la de cualquiera.
El amor nos impulsa a ser mejores personas, pero también nos puede cegar y poner contra la espada y la pared. En este espacio recibirás un consejo, el consejo de una amiga anónima. Ojo, esto no es una terapia. En muchos casos sí es importante recurrir a una, ya sea solo o en pareja.
Hoy te cuento la historia de Camila, de 24 años, que nos escribe desde Los Olivos.
Doctora Magaly Moro, le escribo con el corazón destrozado y una confusión que no me deja dormir. Llevo un año de relación con un hombre que creía que era el amor de mi vida, a quien me entregué en cuerpo y alma sin reparos ni dudas. Sin imaginar la mentira en la que vivía. El mundo se me vino abajo de la peor manera por un descuido.
Roberto dejó su cuenta de Facebook abierta en mi casa y, de casualidad, vi entrar un mensaje de Messenger. Me sorprendí porque era un corazón rojo con la frase: “Te extraño, pero pronto nos volveremos a ver”. Sorprendida revisé y vi que se trataba de una mujer. Revisando mensajes pasados, descubrí que era su novia, que estaba en Argentina hace dos años y anunciaba que volvería a fin de año. En ese instante descubrí con horror que todo este tiempo yo fui la tercera en discordia sin saberlo.
Al encararlo con las pruebas en la mano, no me negó nada, pero intentó justificar su cobardía con excusas. Me aseguró que ya no siente nada por ella, y que no terminaron antes solo por la distancia que los separaba. Prometió que apenas ella pise el Perú cortará todo de raíz, pidiéndome que espere y no lo deje.
Me siento completamente burlada, como si mis sentimientos no hubieran valido nada durante todo este año. Una parte de mí lo ama y quiere creerle, pero otra no puede perdonar que me ocultara una vida entera. No sé si ser fuerte y terminar esto de una vez o arriesgarme a seguir a su lado. ¿Qué hago?
CONSEJO
Querida Camila, es comprensible que te sientas traicionada; construir un año de relación sobre la base de una mentira quita toda la confianza. No mereces ser la segunda opción de nadie ni esperar a que él decida ordenar su vida para darte tu lugar. Piensa primero en tu tranquilidad y evalúa si podrás volver a creer en las promesas de Roberto. Suerte.




