Hola, soy Magaly Moro y leo todos los días tu caso del corazón para darte un consejo. Siempre protejo la identidad de las personas que me escriben porque esta historia podría ser la de cualquiera.

El amor nos impulsa a ser mejores personas, pero también nos puede cegar y poner contra la espada y la pared. En este espacio recibirás un consejo, el consejo de una amiga anónima. Ojo, esto no es una terapia. En muchos casos sí es importante recurrir a una, ya sea solo o en pareja.

Hoy te cuento la historia de Maritza de 34 años, que nos escribe desde Pueblo Libre.

Doctora Magaly Moro, le escribo porque ya no sé cómo salvar mi matrimonio. Amo a mi esposo con el alma, pero me siento totalmente desplazada en mi propio hogar. Él no toma una sola decisión sin antes consultar con su madre. Siento que vivo a la sombra de una mujer que interviene en todo lo que hacemos.

Además, mi marido nunca pierde la oportunidad de comparar mi comida con la sazón de su mamá. Dice que a ella le sale mejor, que ella limpia diferente y que debería pedirle consejos. Sus comentarios desgastan mi paciencia y me hacen sentir insuficiente en mi propio espacio.

Nosotros nos casamos para construir un camino juntos, pero siento que metió a su madre en medio. He intentado hablar con Alberto calmadamente, explicándole que quiero que formemos nuestra vida sin opiniones ajenas. Sin embargo, apenas me quejo, se pone a la defensiva y me acusa de querer alejarlo de su familia, dejándome sola con mi frustración.

Quiero defender mi espacio y construir un hogar donde nuestras reglas sean las que manden. No deseo arruinar mi matrimonio, pero tampoco puedo seguir viviendo bajo la sombra de mi suegra. Deseo que mi esposo entienda que su prioridad ahora debo ser yo y nuestro proyecto juntos. ¿Cómo puedo hacerle ver a mi esposo que debe soltar el cordón umbilical?

CONSEJO

Querida Maritza, poner límites en el hogar es un derecho y una necesidad para que la pareja prospere. Tu esposo debe comprender que formar una familia implica priorizar la alianza mutua antes que la opinión de sus padres. Conversa con él y explícale que no buscas alejarlo de su madre, sino edificar tu propio hogar. Consideren ir a terapia.