Hola, soy Magaly Moro y leo todos los días tu caso del corazón para darte un consejo. Siempre protejo la identidad de las personas que me escriben porque esta historia podría ser la de cualquiera.

El amor nos impulsa a ser mejores personas, pero también nos puede cegar y poner contra la espada y la pared. En este espacio recibirás un consejo, el consejo de una amiga anónima. Ojo, esto no es una terapia. En muchos casos sí es importante recurrir a una, ya sea solo o en pareja.

Hoy te cuento la historia de Wendy de 36 años, que nos escribe desde Pueblo Libre.

Doctora Magaly Moro, tengo el corazón profundamente lastimado. Hace años me enamoré perdidamente del primo de mi amiga, pero él no buscaba compromisos y se marchó. Para intentar olvidarlo rehíce mi vida y quedé embarazada de un hombre que también me abandonó al poco tiempo. A pesar de criar sola a mi hijo, la ilusión de ser madre me dio la fuerza necesaria para salir adelante.

El destino volvió a cruzarme con aquel primer amor hace unas semanas, tras cinco años sin saber absolutamente nada de su vida. Salimos a conversar, la química reapareció de inmediato y terminamos compartiendo una noche de entrega mutua que encendió todas mis esperanzas. Creí ingenuamente que la vida nos daba una segunda oportunidad para construir la historia romántica que siempre soñé a su lado.

Lamentablemente, la realidad me golpeó de la manera más cruel a la mañana siguiente, cuando intenté hablar sobre nuestro futuro juntos. Con total frialdad me aclaró que lo nuestro pertenece únicamente al plano de la pasión física y que no tiene intención de formalizar. Escucharlo me destrozó, pues comprendí que para él solo fui un encuentro fortuito sin ninguna trascendencia sentimental.

Hoy me encuentro sumida en un profundo vacío, sintiendo que simplemente fui utilizada. No puedo evitar recriminarme por haber bajado la guardia ante alguien que ya me había demostrado en el pasado su falta de compromiso. Me siento sumamente vulnerable, con la autoestima desgastada al ver que mis sentimientos no valieron nada para él. Necesito entender cómo cerrar este ciclo para no volver a caer en falsas promesas y recuperar la paz que merezco.

CONSEJO

Querida Wendy, lamento lo que estás pasando, pero debes recordar el valor y la fortaleza que has demostrado al sacar adelante a tu hijo. No permitas que el accionar egoísta de un hombre defina tu autoestima ni el concepto de tu propio valor. Toma distancia definitiva de esa persona que claramente no busca lo mismo que tú y enfócate en sanar tu corazón por tu bien y el de tu pequeño. Mereces a alguien que te valore. Suerte.