Hola, soy Magaly Moro y leo todos los días tu caso del corazón para darte un consejo. Siempre protejo la identidad de las personas que me escriben porque esta historia podría ser la de cualquiera.
El amor nos impulsa a ser mejores personas, pero también nos puede cegar y poner contra la espada y la pared. En este espacio recibirás un consejo, el consejo de una amiga anónima. Ojo, esto no es una terapia. En muchos casos sí es importante recurrir a una, ya sea solo o en pareja.
Hoy te cuento la historia de Almendra, de 45 años, de Ventanilla.
Doctora Moro, jamás pensé que a mis 43 años me iba a sentir así. Estoy muerta de celos… ¡de una jovencita! Desde que escuché el rumor de que mi querido Alejandro Sanz podría estar en algo con la actriz Stephanie Cayo, no dejo de pensar en ella. Sé que suena ridículo, pero siento como si me estuvieran quitando algo que es mío desde siempre.
Yo soy fan de Sanz desde adolescente. Me compraba sus discos, los cancioneros, me sabía cada letra al detalle y cantaba sus canciones como si ya me hubieran roto el corazón, aunque en esa época ni enamorado tenía. Su música me acompañó en tantas etapas que lo siento parte de mi historia, como ese amor platónico que nunca se va.
Ahora que él está en nuestro país, he estado prácticamente detrás de cada noticia. Fui al hotel donde se hospedó y lo esperé solo para verlo de lejos. Antes, cuando pertenecía al club de fans, hasta pude abrazarlo y tomarme fotos. Pero luego me convertí en madre, las responsabilidades me ganaron y me salí del club. Igual el cariño siguió intacto.
No es que esté sufriendo ni nada dramático, pero sí me sorprendió sentir un poco de celos. Tengo mi familia, mis cosas claras, y sé perfectamente que él no sabe que existo. Igual me dio esa sensación de “oye, ¿qué tal si era para mí en otra vida?”, y me río sola. ¿Es normal sentir esto o debería preocuparme?
CONSEJO
Almendra, lo que sientes es más común de lo que crees. Cuando admiramos a alguien desde jóvenes, se vuelve parte de nuestros recuerdos lindos. No es celos profundos, es cariño mezclado con nostalgia. Disfruta esa parte divertida de ser fan, sin perder de vista tu realidad. Se puede admirar, suspirar un poquito y seguir feliz con la vida que has construido.




