Sara Abu-Sabbah

La cafeína es un estimulante natural presente en café, té, cacao y bebidas energéticas. En dosis moderadas puede mejorar la atención, pero también activa el sistema de alerta del cuerpo y eleva la hormona del estrés. Esto ocurre porque bloquea los receptores de adenosina (la señal de cansancio) y favorece la liberación de adrenalina y cortisol.

El problema no es su consumo puntual, sino el exceso o el mal horario. Tomarla varias veces al día, especialmente en la tarde o noche, puede prolongar ese estado de “alerta”, afectar el sueño y mantener elevados los niveles de estrés.

¿Qué hacer? Limita la ingesta a 1 a 2 tazas al día, idealmente antes del mediodía. Evita bebidas energéticas y combina la cafeína con alimentos, no en ayunas (ideal tras el desayuno o 60 a 90 minutos luego de despertar). Si eres sensible, opta por versiones descafeinadas o infusiones sin estimulantes.

TAGS RELACIONADOS