Sara Abu-Sabbah

No siempre es solo falta de agua. Despertar con la boca seca, sentir la lengua áspera o necesitar tomar líquidos constantemente durante el día puede tener otra explicación menos evidente, los cambios hormonales.

El estrógeno, la hormona femenina por excelencia, no solo regula el ciclo menstrual. También cumple un rol clave en la salud de las mucosas, incluida la producción de saliva. Cuando sus niveles empiezan a disminuir, algunas mujeres producen menos saliva y la boca se vuelve más seca e incómoda. Y no es un detalle menor, la saliva protege dientes, encías y facilita la digestión.

Más allá de tomar agua, hay formas simples de ayudar al cuerpo a estimular la saliva. Incluir alimentos ricos en omega 3, masticar con calma y reducir el consumo de alcohol o enjuagues bucales con alcohol puede marcar la diferencia. Pequeños cambios que ayudan a aliviar una molestia más común de lo que parece.

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