Una despensa bien organizada puede resolver más de una comida saludable sin gastar demasiado. Empieza por las menestras, como lentejas, garbanzos o frejoles. Son económicas, aportan proteína vegetal, fibra y minerales. Puedes comprarlas secas o cocidas en conserva.

Ten también avena, arroz y fideos, preferiblemente integrales cuando sea posible. Son versátiles y permiten preparar comidas en pocos minutos.

Las conservas de pescado, como sardinas, atún o caballa, aportan proteínas y omega-3. Los frutos secos y las semillas ofrecen grasas insaturadas y complementan desayunos y ensaladas.

Añade aceite de oliva o vegetal, tomate en conserva y especias para dar sabor sin depender de salsas comerciales. Al combinar alimentos como menestras, cereales y conservas de pescado, es posible preparar comidas nutritivas, variadas y asequibles sin necesidad de comprar muchos productos.

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