¿Cuántas muertes más tendrán que suceder para que el gobierno de Dina Boluarte haga algo para detener la ola de criminalidad que ya más parece un tsunami que nos está revolcando? Ayer, sicarios asesinaron al conductor de bus de una empresa de transporte público cuando circulaba con pasajeros por la avenida Canta Callao en San Martín de Porres. Los extorsionadores amenazaron a la empresa exigiendo el pago de 80 mil soles, además de 20 soles diarios por bus, para dejarlos trabajar y no seguir matando a sus conductores. A estos delincuentes poco les importa el estado de emergencia y la presencia de los militares en las calles, porque siguen atacando diariamente. Actúan con total impunidad, como quien se siente protegido por alguna autoridad. Si bien los operativos y las capturas por parte de la Policía Nacional han continuado desde que asumió el nuevo ministro del Interior, Julio Diaz, esto parece ser insuficiente. ¿Cuándo se acabará esto?