El Gobierno ha dispuesto que el prefijo 500 identifique exclusivamente a las llamadas comerciales, una medida que busca poner orden al temido spam telefónico. Los operadores tendrán seis meses para adecuarse y deberán garantizar que el número sea visible para el usuario. La idea es sencilla: si aparece el 500, sabremos que al otro lado hay una comunicación con fines comerciales. Así, cada ciudadano podrá decidir si contesta o, simplemente, deja sonar el teléfono. Durante años, las llamadas de números desconocidos se han convertido en una molestia cotidiana para miles de peruanos. Pero el problema no termina con reconocer el número: también debe respetarse el consentimiento del consumidor. Por ello, la nueva numeración debe venir acompañada de una fiscalización efectiva y sanciones cuando corresponda. De poco servirá colocar el 500 si empresas o terceros encuentran nuevas formas de ocultar el origen de sus comunicaciones. Corresponde a las operadoras cumplir el plazo y a las autoridades vigilar que la medida no quede solo en el papel.

Indecopi sancionó a Interbank por llamadas comerciales en las que no se acreditó el consentimiento previo de los consumidores. Foto: Indecopi.



