El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, recibió ayer “luz verde” del Congreso para usar a militares en el desbloqueo de carreteras que desde hace cinco semanas están tomadas por manifestantes que exigen su renuncia.
Tras una sesión de 15 horas, la Cámara de Diputados aprobó la ley, ya antes avalada por el Senado, y la envió al mandatario para su promulgación.
Además, Paz considera declarar un estado de excepción que le permitirá el uso extendido de la fuerza militar y restringir libertades de reunión y movilización.
Considera que de esta manera podría despejar las vías tomadas por campesinos, mineros, transportistas y otros trabajadores en huelga.
Presidente admite avances
“La Paz y El Alto enfrentan todavía momentos difíciles, pero también empiezan a registrarse avances concretos fruto del trabajo y del diálogo con quienes sí apuestan por un futuro mejor para Bolivia”, comunicó la madrugada de ayer el gobernante.
“Gracias al pueblo boliviano por la resistencia y la fortaleza en estos momentos difíciles. Seguiremos trabajando con firmeza hasta devolver tranquilidad a cada hogar y la estabilidad que Bolivia merece”, añadió al hacer un llamado al diálogo.
El gobierno boliviano, que goza del apoyo contundente de Estados Unidos y otros países de la región, ha culpado de las protestas al expresidente Evo Morales, que sigue oculto en su feudo cocalero del Chapare.
Pese al ingreso de combustible, ayer se registraban larcas colas en grifos de las ciudades de El Alto y La Paz.




