El dolor pélvico no es un problema exclusivo de las mujeres. También puede afectar a los hombres y alterar actividades tan cotidianas como dormir, trabajar o tener relaciones sexuales. El Dr. Jorge Saldaña Gallo, urólogo especialista en Medicina Funcional y Regenerativa del Centro UROZEN, advierte que muchas veces estas molestias se confunden con problemas urinarios, digestivos o ginecológicos, retrasando la atención.
Persistencia. Cuando el dolor en la zona baja del abdomen o entre las caderas dura seis meses o más, se considera crónico. Puede ser constante o aparecer y desaparecer, sentirse como presión, pesadez, ardor, punzadas o calambres. Si además afecta el sueño, el trabajo, el ejercicio o las actividades diarias, debe ser evaluado por un profesional.
Señales. Las molestias pueden aparecer al orinar, evacuar o mantener relaciones sexuales. También pueden presentarse ganas frecuentes de orinar, estreñimiento, diarrea o hinchazón. En hombres puede haber dolor en el periné, abdomen, pene, escroto o zona lumbar, además de dolor al eyacular. El dolor también puede afectar las relaciones sexuales, el ánimo y la seguridad del paciente.
CAUSAS. En mujeres puede deberse a endometriosis o tensión pélvica. En hombres, a prostatitis o dolor pélvico crónico, no siempre por una infección.
OJO AL DATO. No todo dolor pélvico es una infección. Puede tener causas urinarias, intestinales, musculares o nerviosas, explica el Dr. Jorge Saldaña de UROZEN.
TRATAMIENTO. Según la causa, puede incluir medicamentos, fisioterapia pélvica, manejo del dolor y, en casos complejos, terapias para reducir la inflamación.
ALERTA. Si el dolor persiste, empeora o afecta la rutina, no lo normalice. Atiéndase si también hay molestias al orinar, evacuar, eyacular o dolor lumbar.




